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Al igual que en cualquier lugar de la región latinoamericana o de nuestro país, la incidencia de personas discapacitadas representan un número significativo de la población adulto infantil. Este segmento poblacional que encuentra disminuida sus posibilidades de participar activamente de la sociedad a la cual pertenecen, ve irremediablemente truncado su futuro engrosando los grupos humanos vulnerables, que habitualmente terminan conformando parte de la pobreza regional. La región de Magallanes por su especial condición geográfica y sus actuales condiciones económicas, ve acrecentado el problema de quienes padecen de algún grado de discapacidad y de las familias que tiene bajo su responsabilidad del cuidado y la sustentación económica de estos. La lejanía en que se encuentra esta región respecto a los centros de desarrollo nacional en materia de salud, hacen dificultoso y poco probable que quienes requieren de algún tipo de atención especializada puedan acceder a ella, por lo antes expuesto podemos apreciar que las personas con discapacidad se encuentran sometidas a grandes desventajas respecto de sus iguales que no padecen impedimentos físicos invalidantes. La no intervención oportuna en materia de habilitación o rehabilitación conduce inevitablemente a la postración, situación imposible de revertir una vez consolidado el deterioro, limitando no sólo el desarrollo físico, sino que también el psíquico y social del afectado, con el consecuente deterioro familiar y social que esto conlleva. |