
En Magallanes, de acuerdo al último estudio realizado por el Fondo Nacional de la Discapacidad en Chile (ENDISC 2004), viven 11.186 personas con algún grado de discapacidad, lo que equivale al 6,88% de la población. A ello se suman otras problemáticas como por ejemplo una atención inadecuada dentro de sus familias, ya sea por desconocimiento o por vulneración de sus derechos. A modo de ejemplo, por cada una persona discapacitada que accede a la educación, existen otras 10 que no lo hacen.
Actualmente no existe un centro especializado que trabaje con las familias de los menores discapacitados que además, han visto vulnerados gravemente sus derechos. De allí surge este proyecto, que atiende de manera especializada y de manera ambulatoria a aquellas familias, a través de un proceso de desarrollo personal, laboral y social, trabajando su inclusión en términos educativos, recreativos y afectivos.
Por ello, el objetivo del proyecto es resolver las situaciones de vulneración de derechos en niños, niñas y adolescentes, que presenten necesidades especiales, mediante una intervención biopsicosocial con sus padres y/o adultos responsables, que tendrá una cobertura de 31 plazas. Se trata de un Programa de Atención Ambulatoria para niños, niñas y adolescentes con discapacidad grave o profunda
Desde el año 1998 que el Sename trabaja de manera mancomunada con la Corporación de Rehabilitación Club de Leones Cruz del Sur. En estos 10 años de trabajo con el SENAME han ingresado a más de 600 niños de entre 0 y 5 años; y poco más de 200 de entre 6 y 17 años de edad que han presentado alguna vulneración de sus derechos. De todos ellos, un 68,7% ha egresado del centro de manera favorable, con un buen pronóstico.
Quiénes
Se atenderá a niños de entre 0 a 18 años, y hasta los 24 años de edad con algún tipo de discapacidad, que hayan sido víctimas de violencia, maltrato físico o psicológico, negligencia, abuso sexual o incompetencia de uno o ambos padres para su cuidado. Estas necesidades, altamente complejas, se suman a rechazo o sobreprotección de los niños, niñas y/o adolescentes muchas veces por el desconocimiento familiar sobre como tratar a un niño o niña discapacitado.
Esto porque las necesidades especiales de cuidado, generan en las familias diversas situaciones de crisis, como son: mayor estrés, duelo, aceptación y/o resignificación de la discapacidad, discriminación social, falta de escolaridad, estigmatización, e incluso, verguenza familiar en el entorno del menor
Además existen eventuales riesgos en la vida de los niños, relacionadas con problemáticas graves al interior de la familia como el consumo de drogas y alcohol, violencia intrafamiliar o trastornos de salud mental en los adultos responsables.
En cuanto al ambiente socio-comunitario en que viven los menores y potenciales usuarios de este programa, corresponden a contextos de extrema pobreza, con problemas de vivienda y satisfacción de necesidades básicas, caracterizados por la exclusión social y dificultad para acceder a bienes y servicios sociales.
Por lo anterior se trabajará tanto con los menores como con su entorno familiar a través de entrevistas, visitas domiciliarias, tratamiento psicológico, atención médica integral (kinesiología, fonoaudiología, hidroterapia y /o músico terapia), talleres y atención psicológica para los padres y/o adultos significativos, además de la coordinación con otras redes de atención dentro de la comuna de Punta Arenas (municipio, Hospital, Sename, Junji, etc.)
Metas
En primer lugar, que la totalidad de los niños, niñas y/o adolescentes beneficiarios, interrumpan la situación de vulneración de sus derechos y malos tratos. Junto con ello, al menos el 85% de ellos deben presentar mejorías en su conducta biopsicosocial en 2 años. Y en la mitad de las entrevistas realizadas a las familias, debe participar una figura masculina significativa del niño o adolescente, entre otras.

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